domingo, 29 de noviembre de 2009

¿Emigrar los salmantinos? ¡Qué lo hagan sus políticos?

Salamanca lleva al menos medio siglo, demasiados años ya, desangrándose gota a gota, año tras año. Cualquiera que pasee por la ciudad, en fechas que no correspondan al calendario académico universitario, observará que aquí lo que más abunda son las personas mayores. Evidentemente, los que están más entrados en canas son nuestro referente y siempre dignos de respeto como muchas veces hemos manifestado, pero un pueblo no vive solamente de su pasado, de sus rentas. Miles de niños tenían que inundar nuestras calles pero apenas lo hacen unos cuantos, y los pocos que hay, la mitad no son ya ni oriundos de aquí (cada vez en más número). Y por mucho que algunos se emperren en decir que sí, en manifestar que tienen un papel que justifica ser naturales de Salamanca, no es posible. Ser salmantino es mucho más que un DNI.

¿Dónde está la juventud?

La emigración está destrozando nuestra ciudad, nuestra juventud, nuestro futuro. Es una de las mayores lacras de la sociedad charra y ante la que todos pasan como de puntillas para no hacer excesivo ruido. Sin trabajo no hay futuro, todos lo tenemos claro. Pero no es lógico que tengamos una de las Universidades con más renombre de España, con cientos de miles de estudiantes, y que cada año dejemos escapar todo ese enrome potencial. Les formamos en la Universidad de Salamanca para que inmediatamente y tras acabar sus estudios se vayan a trabajar fuera. ¿Dentro de qué mentalidad retrograda entra semejante estulticia? Y lo más lamentable es que este problema de Salamanca es un mal que afecta también a Valladolid, Zamora, Burgos, León… a media España podría decirse. Todos a Madrid sería la consigna que nos dictan nuestros políticos. Convirtiendo a la vez a Madrid en una ciudad masificada, indomable y en la que todos debemos acabar. Y algunos nos negamos en rotundo.




No queremos emigrar, no queremos desarraigarnos, queremos seguir viviendo en nuestra tierra pero tampoco en un puesto para el que no nos hemos formado y cobrando una miseria. Queremos una ciudad vanguardia en ciencia y en investigación, queremos una ciudad en la que la juventud no tenga que emigrar.

¿Responsables?

Culpables de esta sangría hemos de señalar en primer término a los políticos, a los ayuntamientos, que no han sido capaces de ofrecer perspectivas de interés a empresarios; pero culpables también la juventud que sin rechistar lo más mínimo ha ido marchándose paulatinamente de Salamanca. Por eso alzamos nuestra bandera de protesta y manifestamos que los políticos deberían de hacer todo lo posible para que en torno a la Universidad se asienten más centros de investigación y menos grandes almacenes; que a las empresas se les ofrezca de un modo más adecuado y constante el interés que nuestra provincia puede ofrecerles, siendo así preferible para ellos y para los propios trabajadores localizarse en la provincia.

Estimular el asentamiento de industrias es la clave. Tenemos el espacio, tenemos el personal humano capacitado y ofrecemos grandes ventajas frente a las grandes urbes. ¿Qué más nos hace falta? Claro, se nos olvidaba, nos hacen falta políticos competentes, transparentes, y que aspiren a que nuestra ciudad no viva permanentemente del turismo y de la pandereta. Allí es nada.

En las calles de la ciudad

A vueltas con la Nochevieja Universitaria




En estos últimos días venimos observando cómo la Juventud salmantina está alzando sus voces de “rebeldía”, organizando protestas, convocatorias, etc... por una “noble y solidaria” causa. Dicha “noble y solidaria” causa no es nada más y nada menos que la prohibición y consiguiente suspensión de la Nochevieja Universitaria, en la cual decenas de miles de jóvenes se congregan en la Plaza Mayor bajo una marea de botellas alcohólicas, no todos, y alguna que otra sustancia psicotrópica para despedir el año con sus compañeros de clase, trabajo… y seguir celebrándolo por todos los bares de la ciudad, con las consiguientes molestias para los vecinos, suciedad en las calles del centro y todas las consecuencias negativas que dicha celebración conlleva para nuestra ciudad. Parece ser que a esta Juventud no les importa que haya 4,5 millones de parados en este país, que el día de mañana acaben sus estudios y no encuentren trabajo, que no puedan disponer de una vivienda, que no lleguen a fin de mes… mientras puedan disponer de fiesta y más fiesta lo demás les importa una mierda. Eso sí, todos unidos para que no nos quiten “nuestra fiesta”. Nosotros os decimos: para vosotros toda. ¡Qué pena de Juventud!

Mejor que políticos, banqueros y empresarios se recorten sus sueldos...

domingo, 18 de octubre de 2009

Con la industria textil de Béjar



Hace apenas unos meses todos los partidos de Béjar se pusieron en común acuerdo para denunciar el hecho de que los uniformes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado fuesen confeccionados por medio de subcontratas, que a su vez trasladaban su trabajo a China en detrimento de la industria nacional, específicamente bejarana. Es decir, ahorro para los gastos del Ministerio, pero hambre para los de aquí y explotación para los de allí. Pero resulta que el caso de las prendas de estos cuerpos es solamente la punta del iceberg, un ejemplo más, de todo este proceso que se está produciendo a nivel global y que únicamente beneficia a unos pocos en contra de la mayoría. El dinero, como alguien dejó escrito en un muro anónimo de nuestra ciudad, es de los pocos que no entiende ni de razas, ni de religiones ni de patrias.

Pero en este caso particular, extensible para otras regiones y materiales de producción, resulta más ofensivo y agresivo que ningún otro por venir orquestado desde el propio Estado. De ese Estado que se supone debe proteger los derechos de sus ciudadanos por encima de todo. Que muchas empresas busquen el máximo rédito pase, entre comillas, pero que lo haga -y encima de modo tan descarado- el Estado es el colmo del desprecio y del máximo beneficio.

El presidente de la Agrupación Textil Bejarana afirmó en septiembre de 2009 que: "actualmente Béjar sólo confecciona el 5% de los uniformes del Estado español, mientras que en el año 1989 en Béjar se fabricaba el 30% de los uniformes estatales". ¿A dónde ha ido toda esa producción? Evidentemente, a China.

Béjar había sido hasta entonces uno de los referentes europeos del sector textil, actualmente apenas restan unas cuentas empresas. Aún modernizándose, muchos afirman que se encuentran obsoletas, faltas de innovación y grandes inversiones. Por teorías que no sea. Pero lo que sí está suficientemente demostrado es, que en base a las leyes del libre mercado actual, la industria textil bejarana no tiene absolutamente nada que hacer y su ruina será cada vez más avanzada. Intentar competir, como en su día ya anunciamos en varios medios de comunicación, contra el Made in China, Taiwan o Hong-Kong resulta imposible. Calidad frente a productos mediocres, derechos sociales laborables frente a explotación y abuso o trabajo y futuro para nuestros paisanos no son suficientes motivos ni para los demás ciudadanos, que consumen de manera ávida sin importarles un mínimo todo lo demás, ni para el propio Estado según nos demuestran cada día.

Todo esto tendría solución, sin duda, pero no en la actual mentalidad generalizada de “mientras yo ahorre me importa muy poco el parado de abajo o el explotado transoceánico”. Forma parte, es la esencia del sistema este modo de pensar y actuar y contra ello poco puede hacerse. Pero lo que no tiene discusión alguna es que como mínimo, y como primera medida, todas las prendas de los cuerpos del estado sean confeccionadas aquí, en Béjar. Lo exigimos a las autoridades competentes. En nombre de Béjar y de todos los salmantinos.

Porque como ya afirmamos en su momento, no tenemos nada contra los orientales, de manera genérica, ni contra los chinos, pero bajo este mismo motivo no estamos dispuestos a que en nombre de un sistema económico repugnante y lesivo para nuestros pueblos toda nuestra industria, trabajo y familias se vayan a la ruina. No es egoísmo, es cuestión de lógica. De lógica y de sentimientos.

IV Jornadas de la Disidencia


La delegación salmantina del MSR asistirá a las IV Jornadas de la Disidencia que se celebran en Madrid los días 6, 7 y 8 de Noviembre en Madrid. Y tú, ¿te vas a perder semejante acontecimiento cultural de la disidencia europea?

Más información en: http://jornadasdeladisidencia.wordpress.com/


Todos con los trabajadores de Qualytel Salamanca


En la anterior noticia aparecida en este medio informativo del MSR-Salamanca, “Qualytel negocia con Endesa para garantizar la estabilidad laboral”, ya dimos nuestro parecer al respecto de la cuestión aquí tratada, para muchos un drama, de los despidos de Qualytel (800 personas afectadas para ser exactos). Nos reafirmamos en afirmar que resulta auténticamente bochornoso que bajo los ERE (Expedientes de Regulación de Empleo, consentidos por gobierno y por la mayoría de Sindicatos excepto CNT y CGT), se esté arrasando con la poca industria que existía en España. Y en el caso particular de Salamanca hablamos de una de las más potentes y rentables. Semejante acontecimiento debería de haber echado a la calle a todos los salmantinos, aún estamos a tiempo, pero ya sabemos lo que ocurre con estas injusticias...

Repetimos, rápidamente, las consignas que en su momento lanzamos y exigimos:

- Mantenimiento de todos los puestos de trabajo y en su defecto;
- Devolución de todas las subvenciones percibidas hasta ahora.
- Prohibición de operar en Europa, específicamente en España, a todas aquellas empresas que bajo criterios económicos que conllevan explotación y abuso de otros, ofrecen servicios aquí.
- Nacionalización de las que ocupen su lugar para no sufrir más procesos análogos de despido y explotación.

Una Europa potente y unida, con la fuerza que alberga, sería capaz de presionar a todas estas empresas y obligarlas a cambiar de opinión en muy corto plazo (dado que semejante problema es a nivel europeo). Esto o que tengan presente que habrá otras muchas que quieran ocupar su lugar cuando aquí no tengan espacio para sus ventas. Pero claro, en la Unión Europa gobierna el Mercado, el euro, no los pueblos que dicen sustentar.

Lo de Qualytel debe de servirnos de ejemplo para el mañana. Ejemplo de los políticos ineptos que nos gobiernan, del sistema económico repulsivo en el que se fundamentan, de unos sindicatos amarillos y vendidos, de la falta de solidaridad de todo un pueblo con una parte del mismo que sufre un problema… de todo esto y mucho más. Pero como siempre, el pueblo español olvida pronto. Forma parte de nuestro sino.

Solamente nos resta dar todo nuestro apoyo a los trabajadores de Qualytel de Salamanca, que ante el juego de panderetas de los sindicatos mayoritarios, se han agrupado en una asamblea independiente y autogestionada:

http://despidosqualytel2009.blogspot.com/

Salamanca… ¡Reacciona!

sábado, 3 de octubre de 2009

Palmas vacías, miradas esquivas


No se trata de ser redundantes y hablar de manera reiterativa de una cuestión que en sí misma debería de llenar diaria y machaconamente los medios informativos locales si dependiese de nosotros. Y no, no hablamos de la apertura de El Corte Inglés o de si la U.D.S. Salamanca tiene opciones de ascender a primera división. Nos referimos al número cada vez más alto de personas que se han visto abocadas a pedir en las calles, compatriotas nuestros todos, a tener que alzar sus manos vacías y pedir por caridad una moneda.

Miles de personas, seres anónimos y designados bajo un código de barras infinito, pasan diariamente por delante de ellos y pocos tan siquiera se molestan a mirarles a los ojos y no digamos ya a darles algún tipo de consuelo (tanto material como humano). Y esto hiere más si cabe si alrededor les rodea el bullicio de las tiendas y de las personas ávidas e insaciables siempre por consumir. <<¿El vecino? ¡Qué más da! Mientras yo tenga mi dinerito y no afecte a los “míos”>>. Ésta podría ser la máxima de cualquier salmantino y/o español. Semejantes valores, si de algún modo se puede definir a ese desierto de principios en el que nos han convertido, son lo que priman en nuestra sociedad hedonista y capitalista, en una sociedad que se dice la más avanzada y rica en su Historia. Tal vez rica, materialmente hablando, pero la más pobre y carente de valores. Salgan a la calle y aprécienlo ustedes mismos.




Una instantánea para no borrar al respecto: un grupo nutrido de suramericanos, nuevos “españoles” de DNI, pasan delante de una persona solicitando una moneda. Giran la cabeza a otro lado… miran e ignoran como lo hace cualquier españolito de la calle. En cierto modo a ellos les entiendo, sus lazos, sus vínculos, con éstos no existen, pero los nuestros son visibles. ¡Claro que lo son aunque los políticos y mercachifles que les acompañan digan que todos somos iguales! Pero el dinero y la insolidaridad han demostrado que nos convierte a todos iguales... Verdad, igual de miserables y egoístas.

¿Qué hacer cuando uno no cuenta con un trabajo, cuando todos los subsidios han sido agotados y el Estado se limpia las manos? Pocas opciones restan entonces. Ahora, además, existe la prioridad, el racismo ‘positivo’ afirman. Es decir, para asociaciones benéficas y administración, los más delicados y sensibles son los grupos minoritarios. Los “otros”, los de aquí, que se las arreglen por su cuenta. No cabe duda que la calle no entiende de razas. Pero tanto que les gusta hablar de “minorías” -eufemismo cuando hablamos ya de más de cinco millones de extranjeros- digamos nosotros entonces que el 100 % de las personas que se encuentran en las calles, necesitadas, son españoles. Vayan a la Plaza Mayor, vayan al Paseo Canalejas, a la Rúa, a los Bandos y comprobarán ustedes mismos si mentimos. Y lo más triste es que cada vez son más los casos.

¿Soluciones? Con el dinero que se dedica en Salamanca a tantas chorradas y vulgaridades rápidamente podríamos solventar los problemas más básicos. Pero no es solamente un problema de fondos, es un problema de principios. Una sociedad orgánica estaría ahora mismo en la calle ocupando las viviendas vacías, clausurando bancos y convirtiéndolos en bibliotecas, abriendo más institutos científicos y centros de salud, comedores públicos y hospitales… pero en la “Matrix” actual esto es una entelequia. Pero si hay necesidad y ganas de cambiar las cosas… todo es proponérselo.


Sustituyamos molinos por encinas y estaremos hablando de Salamanca


Comedores sociales para nuestros mayores


Cualquiera de nosotros que en algún momento de su vida ha tenido oportunidad de pasar por alguno de los comedores de la Universidad de Salamanca, los cuales destacan por su excelente precio/calidad, habrá podido observar la cantidad de personas mayores, la mayoría ancianas y solitarias, que hasta hace bien poco recurrían a los mismos. Era lógico, con unas pensiones paupérrimas y unos precios desorbitados la medida más económica para alimentarse la encontraban allí. Además, dieta sana y equilibrada (mediterránea claro está). Pero de aquí a un tiempo la Universidad exige el carné universitario a todas las personas que acceden a estos recintos. Pero, ¿y nuestros ancianos? Evidentemente, la Universidad se ha limpiado las manos y ha dado la espalda, una vez más, a su función máxima: la de servir, tanto en el plano cognoscitivo como en el humano, a la sociedad que sustenta y representa. Y allí están incluidos, por supuesto, las personas mayores.





No cabe duda que la institución universitaria no es la única culpable de esta situación y que, en cierto modo, es el Estado quien debe de subsanar tal problemática que saben existe. Situación, que como hemos manifestado varias veces, demuestra el estado de abandono e incluso desprecio del tercer pilar básico de la sociedad (a pesar de medidas que sólo de demagógicas pueden tildarse).

Nuestra propuesta al respecto es muy sencilla: que la Universidad y la Junta, o el organismo que corresponda, firmen un acuerdo para ampliar estos comedores públicos a las personas mayores, extensible también a personas con escasos recursos y sin límite de edad, y que sea bajo los mismos precios que hasta ahora. Y si es necesario que se abran nuevos comedores, así como gratuitos para aquellos que no puedan pagarlos. ¿Además de los de Cáritas alguien conoce alguno más en Salamanca? Pocos, muy pocos. Pero… ¿comedores únicamente para ancianos? Que no cuenten con nosotros. Juventud y senectud bajo un mismo techo. Ayer, hoy y siempre.

MSR - Salamanca




MSR en la prensa: Alto y claro





Reproducimos íntegramente la noticia informativa recogida por un medio local. 

S.O.S. pequeño y mediano comercio

En menos de dos años un gran número de locales de productos varios, los conocidos como “Todo a 100”, han proliferado en Salamanca de manera alarmante. Estas tiendas de aquí a un tiempo, como últimamente también las de chucherías y alimentación, suelen estar regentadas casi de manera exclusiva por personas provenientes de China aunque esto, en cierto modo, sea irrelevante. Lo que desde aquí se quiere denunciar, sea la nacionalidad que sea la de los propietarios, es que tales establecimientos y su modus operandi ponen la guinda al hundimiento total del pequeño y mediano comercio salmantino. Precios derivados de una mano de obra semiesclava en los países de origen imposibles de igualar, incumplimiento de los horarios comerciales y jornadas laborales sin apenas descanso que empeoran aún más si cabe los derechos que tantos años han costado adquirir, falta de licencias, productos realizados casi siempre fuera de España y de Europa que no repercuten en el bien común sino todo lo contrario… son tantas las “bondades”, derivadas del libre mercado y aprovechadas al máximo por algunos colectivos, que si no ponemos algún tipo de control a estos establecimientos y a sus productos, como a los de las grandes multinacionales, el comercio local -y con ello las familias que los sustentan- se irá a la ruina y nosotros con él.



miércoles, 9 de septiembre de 2009

Un aplauso comedido y que cunda la idea

Ya sea como ejemplo o por simple demagogia para maquillar su modo de acceso a la alcaldía, el nuevo alcalde del municipio de Carbajosa de la Sagrada ha decidido ceder su sueldo anual de 42.000 euros a fines sociales. Cabajosa, como todos sabemos, es uno de los pueblos más ricos de la provincia gracias a su polígono industrial. Bien. Este gesto, en el momento actual, honra a su edil aunque en una época de “normalidad” sería lo mínimo que el pueblo le exigiese o su ética personal le obligase (en caso, claro está, de que tengan algún tipo de ética). Pero tal hecho, en principio irrelevante, nos permite poner en evidencia los altos, altísimos, sueldos que ganan los políticos y su descarado “idealismo”. Personajes, en muchos casos anodinos, y cuyo única ilusión e ideal se limita a poder elegir entre el color de los billetes o sobre qué partido le reportará mayores beneficios… Pero aquí viene lo más alarmante y surrealista: ¿cuántos millones se destinan a sus salarios? ¿Cuánto dinero se dedica, dedicamos, a pagar con nuestros impuestos sus actividades? Auténticas sumas enormes añadimos nosotros, ya que si 42.000 euros gana un alcalde de un pequeño pueblo de una pequeña provincia, no queremos pensar lo que cobran los concejales, del partido que sea, en un municipio superior. Y esto multipliquémoslo por cada pueblo, por cada ciudad de España, por todos los políticos que existen. Una cifra considerable y nada desdeñable, ¿no? Estas preguntas con sus correspondientes respuestas darían mucho, demasiado, que hablar. Y como ya denunciamos en su día con respecto al dinero que se gastan e invierten en su propaganda electoral y merchandising, nos producen auténtica vergüenza y no pararemos de denunciarlas públicamente hasta que cesen por completo.




Por eso nosotros, el MSR, apostamos por no sólo limitar los sueldos sino incluso por suprimirlos por completo como muestra del nuevo estilo que proponemos, y en caso estrictamente necesario, si existen, que sean equiparables a los de todo salario medio español. Así nos podemos asegurar en la política un poco más de idealistas y menos caraduras, más compromiso y menos interesado, más trabajadores y menos vagos. Aunque los que roban, ya sea con guante blanco o directamente de nuestros impuestos, seguirán haciéndolo con el sistema actual imperante. Y lo peor de todo es que si al menos se lo mereciesen... Ya que, además de ladrones, resulta que son unos incompetentes por completo. Una auténtica mezcla explosiva que da como resultado el político actual.

Ya es hora que los que nos gobiernan y demás ralea -gentuza afirmó recientemente el escritor Arturo Pérez Reverte para referirse a la clase política-, monarquía incluida añadimos nosotros, dejen de succionar la sangre al ya medio moribundo pueblo español. Y un primer paso -pequeño para el hombre pero grande para la comunidad- sería retirarles todos sus sueldos y prebendas. Entonces sí veríamos cómo queda la cosa y si su supuesto altruismo deja paso a la desbandada generalizada de tanto sinvergüenza.

MSR-Salamanca




Activismo veraniego




Se ha aprovechado el descanso estival para repartir entre los ciudadanos y las diferentes áreas residenciales de Salamanca los últimos KRISIS21 que aún conservábamos.




El nuevo K21 ya está en la calle y, por tanto, en breve nos veremos en las mismas entregándolo de manera completamente gratuita. Aún así, todo salmantino que desee recibir un ejemplar gratuito puede solicitarlo escribiendo a: salamanca@msr.org.es

jueves, 27 de agosto de 2009

Cambio de calles, cambio de políticos… ¿Por qué no?

Entre la Ley de la Memoria Histórica, proveniente por mandato nacional, y el caciquismo de los gobernantes locales, no para Salamanca de cambiar su callejero local. El primer caso sonado fue el de la calle del Expolio, Alcalde Mafioso la re-denominábamos nosotros, y el nuevo suceso acaece ahora por las cuatro calles rebautizadas hace una semana. Diferentes hechos en contenido pero no en las formas: sacamos la medida adelante, aunque todos se opongan y vaya en contra de los intereses de los ciudadanos. Lo más gracioso de todo es que, como siempre, al final somos nosotros los que acabamos pagando por todas sus manías y antojos. En lugar de modificar el nombre de las calles que solucionen los problemas de las colas en el INEM, los altos precios de los productos más básicos o el robo cometido a diario por la banca. Eso sí realmente nos preocupa a todos los salmantinos por unanimidad.



S.O.S. Pueblos

Como todos los veranos los pueblos de España se llenan, la vida vuelve -como cuando la primavera retorna a los bosques- y da gusto pasear por los mismos. En cada rincón se oye una sonrisa infantil y los susurros y el silencio desaparecen por unos momentos. Pero… ¿y el resto del año? Desgraciadamente nuestros queridos y añorados pueblos sufren una situación que roza el abismo. Poblaciones paupérrimas, la mayoría ancianos, falta de industria, trabajo y comunicaciones, asfixia a sus principales medios de subsistencia como son la agricultura y la ganadería, desprecios generalizados… son tantas las miserias que sufren que en un espacio de opinión tan breve y sucinto como es éste, apenas podemos elaborar un breve esbozo de los mismos. Pero el quid de la cuestión es lo que realmente queremos destacar: ¿somos conscientes de todo lo que está en juego? En muchos casos de la antigua Helmántica, más de 2.500 años de historias y vivencias continúas, de sueños y labores, de tradiciones y culturas que caerán por el desagüe, desaparecerán por completo, quedando relegados al olvido o a los tristes museos, sin poder dar ya entonces marcha atrás. No habrá retorno ni valor que cubra semejantes pérdidas. Y no sólo por su antigüedad, sino por los pueblos y lo que representen en sí mismos. Ya el escritor y periodista soriano Abel Hernández, en su obra “Historias de la Alcarama”, lo ha descrito perfectamente con estos mismos sentimientos aunque añadiendo trazos apocalípticos: “Parece que por aquí, por este último rincón de Castilla, ha pasado el ángel exterminador”. Habla de una zona específica de Soria, pero quien dice Soria dice Zamora, Teruel, Gerona, Jaen… Salamanca también. Y en toda la Península sucede exactamente igual.




Este problema, que como ya hemos indicado afecta a todos los lugares de España, comenzó de manera alarmante en la época de industrialización del país, buen ejemplo de lo que decimos quedaría reflejado después en la película “La Aldea Maldita”, con el franquismo se acentuó y con la democracia se acabó de rematar al enfermo. Por eso hemos de reconocer que es, sin duda, un momento crucial el que viven-vivimos. Ya que si el ritmo de despoblación continúa, veremos desaparecer parte de nuestra milenaria Historia en un abrir y cerrar de ojos. No más de medio siglo les restan a muchos núcleos rurales de nuestro entorno... y al paso que vamos todos acabaremos en tres o cuatro grandes ciudades -grises, anónimas e insalubres- por definirlas de algún modo.

Lo que no han destruido las invasiones más terribles, caerá por el abandono de sus antiguos moradores. Y nosotros nos negamos a ello. En nuestras manos y en la de nuestros gobernantes está poder remediar esta historia. Porque todavía replica una triste campana, en un pequeño pueblo perdido de la comarca, lanzando su último S.O.S.…




viernes, 14 de agosto de 2009

Robo, juicio y… a la calle




El miércoles 12 de agosto un joyero ha sido atracado y apuñalado en su local situado en la calle los Perdones. El anterior robo hace tan sólo tres meses. El gremio de joyeros ha aducido que la problemática deriva en que los culpables de estos casos salen a la calle apenas unas horas de haberlos cometido. Y esta circunstancia parece que se puede generalizar en el día a día de la justicia española. No cabe duda que más policía no es la solución. Es imposible que en cada comercio exista una patrulla vigilando, además de llevar esto a un estado de control constante que no puede ser en nada positivo para la comunidad que lo padece. Cacos, maleantes y otros miembros del hampa existirán siempre. Negarlo sería absurdo. Pero si los mismos son conscientes que tras comer un delito salen rápidamente y que las condenas son casi siempre de pequeña magnitud, bienvenidos a la República bananera. En estos casos es la justicia y los que la dominan -los políticos de turno dado que hablar de independencia de la misma es una quimera- los responsables de poner cartas en el asunto. Por eso nos va como nos va. Cada X tiempo la mismas situaciones de injusticia sin poner remedio alguno al respecto. Y a eso, sin duda alguna, se le puede llamar negligencia.



Piscinas multiculturales en una Salamanca que se resiste a morir

Todo el mundo tiene derecho a poder asistir a las piscinas, disfrutar de la vida y de estos pequeños placeres. No lo pondremos nosotros en duda. Sabemos que a estos lugares de ocio suele acudir la flor y nata de nuestro pueblo: la niñez y la juventud. El futuro más esperanzador, los hombres y mujeres del mañana. El problema radica cuando en estos espacios, como en los parques, se ve todo menos salmantinos. Pero… ¿dónde se han metido los charros? Fácil respuesta: Salamanca está sufriendo unos flujos de inmigración no europea que únicamente conducirán a relegar y sustituir la población original por personas que la mayoría ven exclusivamente como mano de obra barata, más fácil de explotar que los autóctonos. Y desde el MSR nos negamos a ambas cuestiones: a que ellos sean explotados y a ver desaparecer nuestra cultura e identidad por los mismos. Los inmigrantes tienen derecho a emigrar nos dicen, de acuerdo, pero nosotros también tenemos derecho a la existencia, a la supervivencia. Y este derecho se nos está negando de antemano. Si el número de inmigrantes continúa vayámonos despidiendo de Salamanca y de lo que somos. Y luego, lo más gracioso de todo es que los partidos que han ocasionado este suicidio, Francia es el reflejo de lo que nos espera, se mostrarán portadores y garantes de nuestra identidad cuando la situación se tuerza (que lo hará). Tiempo al tiempo.



miércoles, 5 de agosto de 2009

¡Vivan las obras!




Gracias al proyecto puesto en marcha por el gobierno para incentivar la salud precaria y maltrecha de nuestra economía, Plan español para el Estimulo de la Economía y el Empleo lo denominan, hemos visto como las obras en nuestra ciudad se han multiplicado como setas. Allí donde veáis un enorme cartel blanco y rojo, allí hay obras patrocinadas. Lo que primero llama la atención del ciudadano es que los ayuntamientos estimulen la economía por medio de esta clase de actividades. Que sí, que dan trabajo a un número de peones considerable, pero así no se consigue absolutamente nada. El beneficio llega al ciudadano de a pie en general pero no a los que tienen el agua al cuello y no llegan a fin de mes. Es pan para hoy y hambre para mañana como se diría en el argot más coloquial. Y todo esto mientras hoy se anunciaba por prensa que miles de comercios familiares han tenido que cerrar sus puertas. Qué contradicción. Nuestra segunda sorpresa, cargada de indignación ya, es apreciar que estas obras se llevan a cabo casi exclusivamente en el centro para remodelar calles o aceras que, lo más bochornoso, se encontraban en perfecto estado e incluso algunas apenas hacía unos años se habían arreglado. ¡Toma ya! Y todo esto sucede mientras muchas vías de la capital o del extrarradio, alejadas del centro claro está, siguen exactamente igual que cuando por primera vez las asfaltaron. De risa lo que aquí describimos. Y no digamos ya cuando uno se para a contemplar como tocan a seis obreros por apertura de cloaca de alcantarilla. Pero claro, el dinero hay que invertirlo en ‘algo’ y ese ‘algo’, como siempre, va en beneficio de unos pocos. Darles dinero a los ayuntamientos está demostrando, cada vez más, el enorme peligro que supone. Sin una planificación y un orden despilfarran como si de las rebajas de enero se tratase. Su cortedad de miras va a convertir lo que en principio sería una medida positiva, no cabe duda, en un vaciamiento mayor de las arcas del estado. Aún así no olvidemos que todos ellos, toda la clase política dirigente, son los que han generado esta crisis. ¿Cómo? En el momento que forman parte del juego del libre mercado, del capitalismo más salvaje como es el actual, aceptan todas las desgracias y reglas intrínsecas al mismo. Y claro, ahora tenemos las consecuencias de años enteros jugando al ‘monopoli’, a la ruleta rusa, mientras encima hacen sus trampas y chanchullos. Contra esto ningún Plan, por muy positivo que sea, podrá poner remedio.



También en verano donamos sangre



En verano es cuando más descienden el número de donaciones de sangre. Y los embarazos, las operaciones, los accidentes no descansan. Por eso, en estas fechas, no te olvides de donar. Como dice la imagen, da lo mejor de ti.


domingo, 26 de julio de 2009

Un poco de solidaridad




Cerca de la estación de autobuses un local de productos de bricolaje está repleto de carteles con la siguiente leyenda: “20 % de descuento en nuestros productos para personas desempleadas”. Para muchos será simplemente un reclamo para poder llegar a fin de mes de manera más holgada, para nosotros es un pequeño detalle, un bonito ejemplo, que demuestra que todavía sigue viva, en la mente de ciertas personas, el concepto de comunidad y de solidaridad nacional. Estos hechos deberían de ser la tónica general aunque, al menos en Salamanca, sean la excepción. En un momento en el que ni el estado ni sus diferentes organismos son capaces de dar respuesta a todos los males generados por los gobiernos de turno, sólo nos resta incentivar el bien común y la ayuda mutua entre compatriotas. Esta práctica debería de ser la tónica del día a día, sin necesidad de crisis de por medio, pero hoy más que nunca tiene que manifestarse en masa.